“Cada Punto de Vista” – Julián Mesa, Comisario de Arte en el Espacio Cultural Santa Catalina

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“Hoy recuerdo con mucho cariño, cuando yo venía con mi padre, en los años setenta, justo aquí a este mismo lugar, a comprar azulejos porque esto era una azulejería de materiales de Velasco y ahora parece que he regresado para cerrar el círculo. Recuerdo que mi padre era conserje y algún vecino le encargaba materiales como cal, que íbamos a comprar a Cabezudo, etc. Para quienes hemos pasado casi toda nuestra vida aquí, ver estos rincones dinamizados y reconvertidos, significa muchísimo”.

Uno de los aspectos que he podido ir viviendo a lo largo de mis visitas semanales  al Barrio Alto, ha sido la evolución y la marcha de obras y reformas de todo tipo; he visto, en algunos casos, desde sus inicios hasta su final, como en el ejemplo de la droguería “El Globo”, junto a cuya fachada ya puedo pasar tranquila. Pues bien, vuelvo a la Plaza de Santa María por tercera vez, acompañada ahora por Julián Mesa, para charlar dentro del nuevo Espacio Cultural de la Iglesia de Santa Catalina y ambos hablamos y comentamos el “antes” y el “después” de este lugar que pretende transformarse en una potente “Arteria” cultural del corazón de la ciudad. Ahora subo y bajo sin miedo alguno por la rampa que accede a la puerta de Santa Catalina y refuerzo mi esquema en la cabeza para que se incruste en la memoria porque cuando voy a algún lugar en obras, prefiero ser guiada por alguien, además de por lo que pudiera entrañar de peligroso para mi, porque sé que no voy a memorizarlo hasta que no se me presente como algo fijo. ¿Para qué voy a conocer que en un determinado sitio concreto hay un andamio, si va a desaparecer en tres días y luego se habilitará el paso por otro lado?. No tiene sentido. Julián me ofrece su brazo para indicarme varios puntos de interés en el camino que hacemos desde un poco más arriba de la calle San Juan y juntos llegamos hasta “Arteria”.

Regreso al Espacio Cultural Santa Catalina, entre otras cosas, porque Julián Mesa nos hizo de anfitrión no hace mucho y quedé con él en que volvería pronto. Este lugar mágico grita desde cada una de sus paredes un deseo: el de transformarse en esa “Arteria” que bombee y abrace a todos los pacenses y no pacenses que quieran disfrutar de las diferentes disciplinas artísticas que albergará, como ya lo está haciendo. Esas son las primeras palabras de un amante verdadero de las artes y del propio Casco Antiguo que lo lleva en su propio ADN y que lo contagia cuando habla. Pero, empezamos con la tradicional pregunta para que Julián Mesa se haga la foto sonora. ¿Quién es Julián Mesa?. “Es un vecino del Casco Antiguo. Un pacense cuya vida se ha dedicado, en gran parte a la edición de libros científico-técnicos, concretamente desde hace más de veinte años y que siempre ha tenido una gran iniciativa por la cultura. Estudié Comisariado de Arte y actualmente me dedico también a editar libros que tienen que ver con esta materia que tanto adoro. También programo actividades artísticas en ámbitos culturales de Badajoz, como es el caso de este espacio de Santa Catalina. Por otro lado, soy una persona ligada al Casco. Me he criado y he nacido en la calle conocida como Las Peñas y en estos momentos me resulta maravilloso retrotraerme pensando en aquel niño que jugaba en San Andrés y viéndome ahora como gestor cultural y precursor del arte de mi ciudad y más, en este espacio tan bello. Hoy recuerdo con mucho cariño, cuando yo venía con mi padre, en los años setenta, justo aquí a este mismo lugar, a comprar azulejos porque esto era una azulejería de materiales de Velasco y ahora parece que he regresado para cerrar el círculo. Recuerdo que mi padre era conserje y algún vecino le encargaba materiales como cal, que íbamos a comprar a Cabezudo, etc. Para quienes hemos pasado casi toda nuestra vida aquí, ver estos rincones dinamizados y reconvertidos, significa muchísimo”.

La Plaza es a “Arteria” como “Arteria” es a la plaza. Todo es contenido y continente y forma una simbiosis perfecta. Hago esta reflexión a Julián que afirma rotundo. “Así es. Este proyecto que hemos querido llamar “Arteria”, puesto en marcha por la Concejalía de Cultura y el Ayuntamiento de Badajoz quiere bombear desde el centro de la ciudad todas estas iniciativas culturales, teniendo en cuenta que la Plaza está siendo el verdadero motor; el museo Luis de Morales esta  misma Navidad, con sus Belenes y Dioramas como cada año se convierte en punto de encuentro y centro neurálgico. Ahora este nuevo espacio dedicado al arte en Santa Catalina y además, esperemos que en poco tiempo, la nueva sede de Fundación CB sea una realidad y por fin esta Plaza se transforme en una auténtica arteria cultural y un verdadero reclamo”.

Julián era un niño que jugaba en estas calles y como en otros casos, sé que podría ofrecerme una guía cronológica en el plano personal. Le pido que me cuente como era ese Casco de cuando él era niño y como lo ve ahora. “Yo nací en los setenta y en aquella época el Casco resultaba un lugar concebido por los vecinos y para los vecinos. De hecho, en un radio de trescientos o cuatrocientos metros había tres o cuatro colegios, cosa que hoy sería impensable; estaban los Merino, el San Pedro de Alcántara o el López de Vega. Teníamos zonas de encuentro para jugar como San Andrés, el Campillo o el Llano. Todo era vida. A partir de mediados de los ochenta, cuando desapareció el mercado del edificio metálico y otras muchas cosas, comenzó la decadencia. Yo desaparecí del Barrio alto en unos momentos en los que creo que hubo un punto de inflexión originado porque muchos de los vecinos nos fuimos a vivir a Suerte de Saavedra a las viviendas de Protección Oficial que concedieron, ya que las casas del Casco no cubrían las necesidades más básicas. De hecho, el cincuenta por ciento de los residentes en aquellos nuevos pisos pertenecíamos al Casco. Tras ese momento de despoblación llegó lo que desgraciadamente todos conocemos: los puntos de venta de drogas y la delincuencia. Creo, eso sí, que las cosas están mejorando mucho. Como modelo con mi empresa he estado en la calle Zurbarán, y por supuesto, acabé regresando al barrio del que nunca me fui del todo. Las tres sedes de la empresa se situaron aquí. La primera en la calle Encarnación, la segunda en la Plaza de Portugal y la tercera en Zurbarán”.

Julián mesa se mueve entre la edición de libros de ciencia y tecnología, también libros de arte y la agitación artística de “Arteria” a la que dota de contenidos y dinamiza. Quiero concluir hablando del futuro más próximo para este escenario. “Queremos seguir apostando por dotar de cultura a este espacio. Cuanta más cultura se ofrece a una sociedad, más librepensadores podremos ser. Apostamos por albergar arte contemporáneo de calidad pero que pueda dialogar con otras disciplinas como la danza contemporánea, el flamenco o la música barroca, entre muchas otras. Se trata de encontrar personas y afectos culturales para contribuir y conseguir un barrio de las artes más maravilloso aún”.

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